No es ni mucho menos este Arsenal el de los Invencibles, único por el momento en la historia del centenario club londinense. Pero igual que hizo aquel equipo, liderado en la banda por Arsène Wenger y en el campo por Thierry Henry, el grupo dirigido por Mikel Arteta salió crecido y victorioso de su primer envite contra el Real Madrid en la ida de los cuartos de la Champions. En el 2006, los gunners se colaron en cuartos gracias a un gol en toda la eliminatoria. Aquel tanto de Henry en el Bernabéu era el único oficial de un jugador del Arsenal a los blancos hasta que ayer Declan Rice, con dos golazos de falta, y Mikel Merino, reconvertido con éxito en delantero centro, tomaron el relevo del francés casi veinte años después. Tres partidos van ya en la historia contra los del norte de Londres sin triunfos ni goles de un Madrid destruido y goleado en el Emirates que deberá apelar a espíritus del pasado para resolver otra situación in extremis en su feudo.

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