Se cortó la racha. Tras perder las cuatro últimas finales de la Copa del Rey disputadas ante el Barça, el Real Madrid logró por fin dominar a los azulgrana y sumar un nuevo entorchado en Málaga, donde se vivió una final magnífica. Es el 29.º de su historia, quedando su máximo rival con 27.
Un Real Madrid insaciable se lleva la Copa ante un Barça exhausto