Cuando LeBron James debutó con solo 18 años en los Cleveland Cavaliers, el segundo entrenador le preguntó si había pensado cómo quería ser conocido para la posteridad, y, sin dudarlo un segundo, respondió que como “el rey”. “Lo siento, pero eres demasiado joven para eso”, le dijo Bob Dunwald, un personaje clave en su formación. “Bueno, pues entonces llámame Elvis”.
LeBron James, el Elvis de Akron, Ohio