Dos semanas después de haber sido operado de apendicitis de urgencia en Arabia Saudí, Carlos Sainz llegó a Australia, vio, corrió y venció. ¡Sí, ganó! Derrocó a Max Verstappen. Otra vez él, el único piloto no Red Bull que fue capaz de vencer al intocable neerlandés el año pasado volvió a hacer hincar la rodilla al tricampeón, que se tuvo que retirar por avería. Algo inédito.

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