Cuando Anthony Taylor, árbitro que dirigió el PSG- Barça, pitó el final del partido, Xavi Hernández se marchó rápidamente a los vestuarios. “¿Euforia? sí. Pero la justa. Solo hemos ganado la primera parte. El martes será una guerra. Si pierdes 0-2, estás fuera. Falta Barcelona y sufriremos mucho. Estamos 1-0 al descanso y hay que rematarlo”, les dijo Xavi a sus jugadores. Conoce el técnico bien a Luis Enrique, un tipo con personalidad y carácter que lleva especialmente mal la derrota y que ­actualmente dirige a un equipo diseñado por y para ganar la Champions. El de Terrassa conversó hace una semana con los “jefes de Qatar”, que hace unos años también fueron los suyos. ¿Hay dinero? El que quieran. Pero en Qatar también se exigen resultados, ya no se conforman con ganar la Ligue 1.

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