Cuatro empates y dos victorias. El balance de Manolo González en el banquillo del Espanyol es por el momento insuficiente. Lo dice la clasificación, en la que el equipo perico es ahora cuarto. El momento más importante de la temporada ha llegado y el Espanyol no parece tenerle tomada la medida a la categoría. La mejoría en defensa contrasta con una preocupante inoperancia en ataque. Y así, ganar es casi imposible.
El Espanyol, reacción o resignación en Elche