El eslabón más débil es el factor humano, y en el caso del Bayern de Munich se llama Kim Min-jae, un central surcoreano de 27 años que fue el mejor aliado del Real Madrid en el Allianz Arena. Su benevolencia e ingenuidad fueron una bendición para los blancos, que estaban prácticamente muertos y volvieron a la vida con la transfusión que les ofreció el calamitoso defensa oriental.

Seguir leyendo…