No hay manera de recordar un campeón de Liga y probable campeón de la Copa de Europa sin el nueve –el número, no la función– en la plantilla. La función en el Real Madrid la cumple Joselu, un ariete a la antigua. Lleva el 14 a la espalda, que es número de culto en otros lugares, porque el 9 está en conserva desde hace un año, en concreto desde que Kylian Mbappé prefirió seguir en el PSG a fichar por el Real Madrid. Lejos de considerarlo un agravio, Florentino Pérez le guardó ausencia. Le dolió el rechazo, pero no le ofendió. No es un sentimental. El fútbol es negocio y Mbappé representa una gigantesca oportunidad de negocio, dentro y fuera del campo.
La jugada redonda de Florentino