Mia Ayats, de 11 años, pudo cumplir su sueño: competir en el Mundial de BMX -la disciplina más explosiva del ciclismo- en Estados Unidos, y defender su corona lograda un año antes en Glasgow. La joven piloto de Altafulla (Tarragona) no revalidó la corona, quedó segunda en la final disputada en Rock Hill (Carolina del Sur), pero hizo realidad su propósito de asistir a las finales mundiales en la meca del BMX, gracias al apoyo popular a través de una campaña de micromecenazgo impulsada por su padre.
Mia Ayats, de 11 años, subcampeona del mundo de BMX… gracias al micromecenazgo