Mientras los ORC a Dos anticipaban el inicio del 51.º Trofeo Conde de Godó BMW de vela y salían de la bocana del puerto de Barcelona, el resto de participantes iban llegando a las instalaciones del Real Club Náutico de Barcelona. Era uno de estos días de ir y venir, de reencuentros y de puesta a punto de los barcos, ya que para muchos el Godó sirve como regata de apertura de la temporada. Otros salieron a entrenar, aprovechando a que a cada hora en punto se abre el puente de madera para cruzar desde Colom al Maremàgnum, paso obligado para salir del Náutico.

Seguir leyendo…