El hogar perico, un Stage Front Stadium a rebosar, con una afición entregada, es la última esperanza del Espanyol. En casa, donde esta temporada solo ha perdido un partido y es el equipo más goleador de Segunda, el conjunto blanquiazul deberá remontar al Real Oviedo en la vuelta de la final por el ascenso tras sucumbir este domingo en el Carlos Tartiere. Los pupilos de Manolo González cayeron derrotados en la ida de la eliminatoria por culpa de un error infantil de Joan García que aprovechó Alemão para marcar el único gol de un encuentro con más tensión que fútbol. La primera derrota desde febrero llegó en el peor momento. Los blanquiazules necesitarán una victoria por la mínima en la noche de San Juan para enmendar con el ansiado ascenso su mal partido en tierras asturianas.
El Espanyol cae en Oviedo y solo le queda la bala de Cornellà para lograr el ascenso