El sol aprieta de verdad por primera vez desde que la expedición española se instaló en Donaueschingen. En el campo de entrenamiento del SV Aasen solo quedan Nico Williams, Lamine Yamal y Fermín López (El Campillo, 2003), que no se separan ni para lavarse la cara. Han colocado una barrera y están practicando faltas, aunque es más un juego que otra cosa, como demuestran las carcajadas y las collejas que vienen y van. Fermín no el más joven de los tres, pero sí el más novato, pasa por las manos de los fisioterapeutas antes de sentarse al calor alemán para hablar con La Vanguardia de lo rápido que va todo en su vida.

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