El infortunio persigue a Primoz Roglic. Las caídas se están cebando con el esloveno del Red Bull-Bora, que no sale de una y ya entra en otra. Casi encadena los accidentes. La mala pata de Roglic, le está alejando de luchar por la general. Se le ha cruzado definitivamente el Tour, la única grande que le falta. Una historia de desamor que empezó en 2020, cuando se le escapó el amarillo en la penúltima etapa, y que le volvió a dar la espalda ayer cerca de Villeneuve-sur-Lot, cuando una montonera en la parte delantera del pelotón se lo llevó por delante. El cuarto de la general, que esperaba la gran montaña para demostrar su nivel, se volvió a ir al suelo, por segundo día consecutivo. El gafe no le deja en paz.
A Roglic se le cruza el Tour