Parece mentira, pero a estas alturas de la vida, o del tenis, todavía se producen anécdotas deliciosas, como regalos caídos del cielo.
Nadal, una leyenda, tumba al hijo de otra leyenda
Parece mentira, pero a estas alturas de la vida, o del tenis, todavía se producen anécdotas deliciosas, como regalos caídos del cielo.