España suele ir de menos a más en los Juegos Olímpicos. Así ha pasado en las últimas ediciones. Los primeros días suelen ser duros para el equipo español. Sin embargo, se confiaba en que esta vez fuera distinto y eso ayudara a multiplicar las opciones de superar las 22 medallas de Barcelona’92. Pero de momento el balance es muy escaso. Una medalla de bronce, la que consiguió el sábado Francisco Garrigós en judo, en cinco días de competición. Desde entonces ha habido opciones en distintos deportes, pero se han ido escurriendo una tras otra. En este sentido, este jueves es un día muy importante con la irrupción de la marcha y posibilidades, por ejemplo, en judo, remo, boxeo o vela. Lo que ocurrió este miércoles fue un cúmulo de sinsabores, por lo cerquita que estuvieron los podios. Para rematar una jornada en general bastante negativa para los intereses del equipo español, el doble formado por Nadal y Alcaraz quedó apeado en los cuartos de final.

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