España dio la campanada eliminando a la vigente campeona olímpica en un épico partido (2-3) que no se decidió hasta el final. Tan solo una vez en su historia habían conseguido ganar los ‘redstics’ a los belgas, allá por el 2017, pero se reservaba este segundo triunfo para el mejor momento. Una victoria que vale un billete a semifinales y la posibilidad de luchar por una medalla 16 años después de la plata conseguida en Pekín 2008.

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