26 de mayo en el estadio Sánchez Pizjuán. En un partido completamente intrascendente y con un ambiente congelado apareció Fermín López para iluminar la escena en el tapiz andaluz con su tanto y un cálido abrazo de agradecimiento a Xavi Hernández. El de Terrassa, que culminó su etapa como entrenador azulgrana en aquel partido, le brindó una oportunidad durante la pasada pretemporada por Estados Unidos que el centrocampista andaluz no dejó pasar. Allí dio a conocer su nombre gracias al gran gol que marcó en el clásico veraniego que se disputó en Dallas y que se llevó el Barça 3-0.

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