Mientras Fermín hacía el partido de su vida en una punta de la ciudad, mi crónica olímpica supuestamente alternativa derrapaba con estrépito justo en la otra. A veces pasa.
El breakdance no cuela, ‘bro’
Mientras Fermín hacía el partido de su vida en una punta de la ciudad, mi crónica olímpica supuestamente alternativa derrapaba con estrépito justo en la otra. A veces pasa.