Sin llegar a las cuatro décadas que hace que un francés no gana el Tour ni Roland Garros –vaya dos maldiciones arrastran–, una sequía sintomática acecha al ciclismo español, que no vence su gran vuelta desde 2014 cuando Alberto Contador no dejó ganar a Froome ni en Ancares en la penúltima etapa.
Landa, Mas y Rodríguez, un tridente contra un vacío de diez años