Cuando menos falta hacía y a toro pasado, Joan Laporta ha comparecido ante los medios de comunicación para explicarse y confirmar, de paso, la vigencia del eterno “cuando la pelotita entra”. Y entró siete veces el sábado contra el Valladolid, coincidiendo con un aparente bajón del Real Madrid, más pasajero que fundado. Cuando la pelota entra y el presidente tiene labia, adiós racionalidad, hola excesos…

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