Demasiados cambios. Demasiadas concesiones. Demasiada agitación. Y demasiados errores. Todo en Pamplona, en un sitio nada indicado para experimentos y en un momento en que el Barcelona aspiraba a igualar una racha histórica. Nueve jugadores seleccionables con España. Muchos de tierna edad. Solo dos extranjeros en el once: Koundé y Lewandowski. Y un capitán de 21 años, como Pedri. Entre lesiones, pues el Barça continúa con ocho bajas, y rotaciones, pues Hansi Flick determinó cinco cambios con respecto al partido ante el Getafe, se demostró que todo tiene siempre un límite.

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