Real Madrid y Atlético se repartieron los puntos en el Metropolitano después de un derbi que pasará a la historia porque el árbitro, el balear Busquets Ferrer, ordenó parar el partido y mandar a los jugadores al vestuario en el minuto 68 por espacio de algo más de diez minutos por el lanzamiento de objetos por parte del Frente Atlético contra Thibaut Courtois, al que aquí le han tirado de todo por cambiar de bando. 

Seguir leyendo…