En el Barcelona de Hansi Flick las conexiones se trabajan. También las de los cracks. Es el caso de Raphinha y Lewandowski, que han practicado el cómo y el cuándo deben regalarse goles. En Mendizorroza, fruto de ese trabajo, el brasileño le regaló al polaco los dos primeros goles que encarrilaron el triunfo cuando apenas se habían cumplido 22 minutos. Y ya son cuatro los tantos fabricados entre ambos este curso.
El origen de la conexión entre Lewandowski y Raphinha