El Tour es el gran museo del ciclismo, una colección de leyendas y una exposición de grandes obras de arte empinadas, sudorosas y emocionantes, marco de tantas victorias como derrotas. La organización ha desempolvado su catálogo, ha recurrido a sus galerías y salas más recónditas para llenar de mitos la edición del 2025. Después de una edición diferente, por exigencias del guión y la cercanía de los Juegos de París, la carrera francesa ha decidido poblar el recorrido de mitos que hacía tiempo que no se veían en el mes de julio.
El Tour recupera los mitos de Superbagnères, el Mont Ventoux y la Plagne