Hansi Flick es un tipo bastante pragmático. Guante de terciopelo en puño de hierro. No le gustó nada la segunda parte del Barça ante el Espanyol en el derbi. Entendió que el valor estaba en los tres puntos y que la auto regulación que aplicaron los jugadores blaugrana tras el descanso debe solucionarse. Ese fue el inicio de la caída de los cracks de un equipo de ensueño. La regulación automática cuando el marcador era favorable o el partido se notaba que estaba decantado a favor fue lo que impidió reinar durante mucho más tiempo al Barça de las últimas épocas.
La esencia del Flick Team