Un Valencia con muchas vidas exigió de su mejor versión al Barça, que tuvo que ganar el partido varias veces para poder llevarse un triunfo importante en lo anímico. Querían los azulgranas quitarse de encima las malas sensaciones tras la derrota ante el París, y lo lograron gracias un partido de gran ritmo anotador y que decidió Kevin Punter (24 puntos), colosal desde el triple. Se sintió superior en varias ocasiones el Barça, que pecó de un exceso de confianza en muchos momentos. Y al final el Valencia apretó el electrónico hasta hacer temer por la victoria azulgrana.

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