Dos Barça. El de la Champions en Europa, capaz de vencer en el terreno de juego del Borussia Dortmund con autoridad, y el de la Liga, que ha encadenado dos derrotas en Montjuïc frente a equipos menores como el Las Palmas y el Leganés. ¿Qué pasa? En las derrotas siempre hay muchas explicaciones, bastantes más que en las victorias. Los más oficialistas justifican las carencias en la existencia de un equipo joven, con todo lo bueno y todo lo malo que ello conlleva, pero fundamentalmente por un tono de irregularidad. Eso lleva a esperar que crezcan. No Lewandowski, ni Raphinha ni Iñigo ni Koundé, pero sí el resto, aunque algunos lleven más de una temporada en la elite.

Seguir leyendo…