En la política gallega la familia lo es casi todo. Pertenecer a tal o cual clan ha permitido a muchos medrar por encima de sus posibilidades, incluso sin tener el graduado escolar, como es el caso de Rafael Louzán (Ribadumia, 1967), recientemente elegido como presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). En la tierra de las meigas no existen las casualidades, si no las amistades más o menos convenientes, que permiten milagros como comenzar siendo bedel de un polideportivo y terminar años después presidiendo la Diputación de Pontevedra.
Louzán y el arte de medrar