La ciudad de Yida, situada en la costa oeste de Arabia Saudí, aflora algunos de los peores recuerdos en la carrera de Ernesto Valverde en los banquillos. Hace cinco años se estrenaba el nuevo formato de la Supercopa de España. Fue un invento nacido de las mentes conjuntas de Luis Rubiales y Gerard Piqué. Cuatro equipos, dos rondas y sede fuera de España a cambio de una lluvia de millones para los clubs. Demasiado jugoso como para rechazarlo. Aquella edición inicial se disputó íntegramente en el King Abdullah Sports City, situado al norte de Yida, al borde de desierto árabe. Y precisamente ahí concluyó de mala manera el periplo del Txingurri en el banquillo del Barça.
El Barça regresa al lugar de los hechos