El Girona sigue sin saber ganar. Ya son cinco partidos sin victoria. La tendencia no invita al optimismo en Montilivi, sino todo lo contrario. Los fantasmas de la temporada del descenso están más presentes que nunca, con una dinámica negativa muy parecida a la del 2019. Sin embargo, esta vez el punto en Cornellà (1-1), aunque insuficiente, no fue amargo.

Seguir leyendo…