No hubo risas ni sonrisas en el entrenamiento matinal de ayer del FC Barcelona. Los jugadores, a diferencia de otros días, pisaron el césped con semblante serio y en silencio envueltos en una atmósfera de tristeza tras la repentina muerte del doctor Carles Miñarro Garcia el sábado. Hansi Flick fue de los últimos en salir. Lo hizo conversando con Gerard Martín. Incluso le rodeó los hombros con el brazo mientras ambos comentaban aspectos técnicos. El joven lateral iba a ser titular frente al Osasuna. Igual que el excel preveía que Pau Víctor, con la baja de Lewandowski por descanso, tuviera algunos minutos en el segundo tiempo. Pero no pudo ser. El entrenador alemán, ante la complicada situación, ha tenido que ejercer de psicólogo con sus futbolistas.
Barça-Benfica y la previa más dolorosa