Un jugador renacido. Un futbolista crecido. Una estrella en la sombra que ha cobrado vida a las órdenes de Luis Enrique. El pasado mes de octubre Ousmane Dembélé fue castigado por el asturiano por una indisciplina y aquel enfrentamiento, lejos de separarlo de la causa parisina, le hizo comprometerse como no había hecho hasta entonces. Ayer, transformado ya en un auténtico líder, tomó vuelo en Londres para ser decisivo en un partido importante de verdad, aguijonear al Arsenal en el Emirates y poner en ventaja al PSG en las semifinales de la Champions League.
Dembélé vuela muy alto en el Emirates