Nadie, o muy pocos, dentro del Barcelona se puso nervioso cuando Mbappé marcó los dos primeros goles el domingo en Montjuïc. “El Barça aún no se ha puesto a jugar. Cuando empiece…”, fue un comentario que se repitió entre los que están cerca del equipo de Hansi Flick. Denota la confianza que existe en el talento del conjunto blaugrana para generar ocasiones. Si algo ha demostrado el Barça esta temporada es que, cuando está inspirado, se convierte en un vendaval de fútbol y una orgía de goles. Hasta el punto de que se ha especializado en resolver y liquidar partidos en poco más de media hora.

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