En aquella soleada mañana del invierno barcelonés, en diciembre del 2022, salí a correr con los hermanos Ingebrigtsen, con Henrik, Filip y Jakob. Trotamos durante veinte minutos a lo largo de la Vila Olímpica y cuando todo acabó, me senté un rato junto a Jakob, la superestrella del atletismo, campeón olímpico del 1.500 y del 5.000 y multicampeón del mundo, y le pregunté por Ingrid, la penúltima de los hermanos Ingebrigtsen (en total, son siete):
El padre de Jakob Ingebrigtsen, absuelto de pegar a su hijo: fin del culebrón noruego