Por norma, un parcial de 6-2 en el primer cuarto es demoledor. Puede llegar a ser remontable, ya ocurrió en los cuartos de final cuando la selección española femenina de waterpolo vio como Países Bajos forzó los penaltis cuando la ventaja era de 7-3. Pero no siempre ocurren milagros. España, la vigente campeona olímpica, se despide del intento de repetir oro en los Mundiales de Singapur. Hungría fue más intensa, más fuerte y más precisa. Le hizo añicos (15-9). Y le dio un repaso en un mal partido de las de Jordi Valls. El miércoles ante Estados Unidos (11:35) tienen la oportunidad de seguir en el podio con el bronce en juego.
Hungría hace añicos a la campeona olímpica y la cita con Estados Unidos por el bronce