Minutos antes de lanzarse a la piscina y pulverizar el récord mundial de los 200 estilos, Léon Marchand cogió el teléfono y llamó a su entrenador, Bob Bowman. El hombre que guió los éxitos de Michael Phelps y desde septiembre hará lo propio con los de Summer McIntosh decidió no viajar a los Mundiales de Singapur. Esta temporada no había estado tan apegado a su pupilo, que se había “relajado” tras el fervor de La Marsellesa en agosto.

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