En un mensaje lacónico, sin demasiado barroquismo, Samuel Umtiti anunció su retirada del fútbol después de una carrera de “altibajos”, como él mismo definió, en la que “lo di todo con pasión” pero en la que “no me arrepiento de nada”. Y ese arrepentimiento que le puede achacar el propio fútbol, de buen seguro, es la decisión que tomó para participar en el Mundial de Rusia, en 2018, cuando llegó a la cúspide de su carrera al alzar la copa pero la contrapartida fue entrar en una espiral de lesiones que le apartó de la elite.

Seguir leyendo…