Hace un año, el Barça de Hansi Flick le extendió la alfombra roja al Sevilla: cayó derrotado 4-1 en el Sánchez Pizjuán. Era octubre y la octava jornada de Liga. El equipo no pudo mantener ni el liderato de la clasificación ni su condición de invicto antes del correspondiente parón de selecciones. Fue el partido soñado para el Sevilla y una pesadilla para los de Flick que, sin el lesionado Joan Garcia, apostó por Wojciech Szczesny bajo palos.

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