Jürgen Klopp ya ha empezado a imponer su método en Alemania y sus primeros cambios van mucho más allá del terreno de juego. El nuevo seleccionador, que en su día dirigió al Liverpool o al Borussia Dortmund, ha endurecido las normas de convivencia durante las concentraciones con cuatro medidas que afectan a las cenas, los teléfonos móviles, las familias y hasta las visitas de los peluqueros.

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