“Bienvenidos al infierno”. Con este mensaje recibieron este miércoles los aficionados del Galatasaray al Manchester United en Estambul. Una frase que se convirtió en realidad para el equipo de Ten Hag. En especial para André Onana, portero de los ‘red devils’. El guardameta cometió dos errores en el duelo de fase de grupos que acabaron costando el empate al conjunto inglés (3-3) y prácticamente su billete para los octavos de final de la Champions.

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