Era el regreso de Sergio Ramos al Bernabéu tres temporadas después, pero la tensión del partido pudo con todo. A Ramos se le aplaudió al salir a calentar y sobre todo cuando se cantó su nombre por los altavoces al dar la alineación del Sevilla, pero luego fue uno más y pasó desapercibido. Tras el empate del domingo pasado en Vallecas los blancos evitaron un nuevo pinchazo y con su trabajada victoria con un gol de Modric en el 81 vuelven a dejar al Barcelona a ocho puntos.

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