Josep Maria Andreu, el directivo y accionista de referencia del Nàstic en las dos últimas décadas, ha decidido dar un paso al lado. Andreu ha anunciado que lo deja esta tarde, tres días después del batacazo en el Nou Estadi en el partido decisivo para el deseado ascenso a Segunda División. Lo ha hecho acompañado por su familia y parte de los miembros del consejo de administración grana. “Me hubiera gustado dejar al Nàstic con el ascenso, era mi gran ilusión dejarlo en el futbol profesional, pero el sábado el árbitro nos arruinó el partido. No es la primera vez que nos pasa, ya sucedió en Llagostera o en Vigo, pero en esta ocasión ha sido más cruel, en casa, en un partido ganado gracias a la heroicidad de nuestros jugadores y de los 14.500 aficionados que llenaron el Nou Estadi”, ha destacado, entre emocionado e indignado.
El presidente del Nàstic dimite tres días después del ascenso truncado a Segunda División