Pero la acción más decisiva se dio en el 1-1. Una jugada que España no defendió bien. Primero, concediendo espacio para un centro cómodo, y luego, dejando demasiado espacio entre Paredes y Aleixandri para que Russo rematara a la red. El último tercio de partido volvió a ser de España. Tomé realizó cambios, pero algo tarde. Quien más revolucionó el juego fue Vicky López. La mediapunta blaugrana salió por Athenea en la banda derecha con la misión de generar cosas a través de su talento individual, y lo hizo con algunas acciones que no se resolvieron por precipitación. Y es que España no tuvo buenas decisiones en la parte final.
Los centros y la parte final