El diez blaugrana volvió a marcar la diferencia. Esta vez, no a partir del gol sino a partir de su talento y su último pase. Y es que la presente temporada se está viendo al Lamine más goleador, pero también al más influyente. El encuentro fue la demostración perfecta. Cada vez está interviniendo a una altura más baja y en zonas más interiores. Ante el Sevilla registró 74 participaciones, de las que 33 fueron por dentro y 16 en zonas iniciales. Por lo que hace al último pase también se prodiga más. Ayer, dos asistencias, y ya son cuatro en la Liga. Destacar la primera, que, por el control y por el centro con la marca encima, es una acción solo a su alcance en el mundo.

Seguir leyendo…