La vida castiga a los futbolistas con la jubilación anticipada. Colgar las botas le llaman a ese día en el que toca abandonar el terreno de juego sin que el inútil de entrenador te haya sustituido o el árbitro expulsado por llamarle “cagón”, mentar a sus muertos o a su madre, santa como todas las madres. Te vas antes de que te echen. Ese día ha llegado para Leo Messi, 39 años, y Cristiano Ronaldo, 41, y cada uno lo ha vivido a su manera: Messi en la cancha, Cristiano Ronaldo en su mundo.
Messi en la cancha, Cristiano en su mundo